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PETG O ABS: DIFERENCIAS Y CARACTERÍSTICAS 

El ABS, acrónimo que corresponde al acrilonitrilo butadieno estireno, fue uno de los primeros materiales que se utilizaron para la impresión 3D mediante la técnica del modelado por deposición fundida, o FDM. Hoy en día, es uno de los plásticos más comunes y se utiliza en procesos como el modelado por inyección para crear todo tipo de objetos, desde asientos para aviones hasta piezas de LEGO.

Cuando apareció en escena el PLA, destronó en sus usos más generales al que durante largo tiempo había sido «el rey». Actualmente, el PETG, o tereftalato de polietileno mejorado con glicol, amenaza con desbancarlo también para aquellas aplicaciones que requieren una gran dureza.

Las diversas mezclas de PETG, o «copoliésteres», se describen como el equilibrio perfecto entre la dureza del ABS y la facilidad de uso del PLA.

Entonces, ¿en qué se diferencian el antiguo ABS y esta nueva gama de materiales? Descubrámoslo.

Whereas it can be hard to make ABS stick, PETG often sticks too well (Source: Thomas Sanladerer via YouTube)

Facilidad de uso

Se sabe que el ABS resulta difícil de imprimir. Ese es el motivo por el que el PLA logró tomarle la delantera, y es lo que convierte también al PETG en un competidor tan potente. A continuación, te indicamos las principales diferencias.

Deformación, adherencia y agrietamiento

Uno de los mayores problemas del ABS es su poca adherencia, tanto a sí mismo como a las superficies de impresión. Por eso, es imprescindible trabajar con camas de impresión que se calienten hasta los 100 °C o más,así como con cámaras de construcción calientes, que pueden suponer la diferencia entre el éxito o el fracaso de una impresión. Las impresiones mal calentadas se deforman notablemente, curvándose y descascarando la placa de construcción, e incluso agrietándose entre las capas.

En ese sentido, el PETG es mucho más permisivo. La deformación se reduce drásticamente con este material, y el filamento solo requiere una cama de impresión con una temperatura de entre 50 y 80 °C. De hecho, la adherencia a la cama a menudo es demasiado buena, hasta el punto de llegar a arrancar trozos de la superficie de impresión. Este problema se soluciona fácilmente recubriendo la placa de construcción con un agente de liberación, como pegamento o laca para el pelo. Esta practica garantiza unas impresiones adecuadas. Las piezas solo se agrietan cuando la velocidad de los ventiladores es demasiado elevada, lo cual resulta fácil de compensar. No es necesario utilizar cámaras de construcción calientes.

En resumen, es mucho más fácil lograr unas impresiones adecuadas cuando se utilizan filamentos PETG, ya que este material evita muchos defectos de impresión relacionados con la temperatura.

Requisitos de temperatura

Tal como hemos mencionado anteriormente, el ABS es mucho más vulnerable a problemas causados por la temperatura que el PETG. Además de la probabilidad de fallos en las impresiones, sus requisitos de temperatura también pueden ser muy exigentes para con tu impresora 3D.

No todas las impresoras pueden alcanzar las extremas temperaturas de la cama que exige el ABS, que a menudo superan con creces los 100 °C. Y aún hay menos modelos dispongan de cámaras de construcción calentadas.

El ABS también requiere una temperatura del cabezal mucho más alta, fuera del alcance de los hotends basados en PEEK y revestidos de PTFE. Para imprimir con ABS, es necesario utilizar un hotend que sea completamente de metal, como el E3D V6. Esto no es necesario cuando se trabaja con PETG.

Emisión de olores y partículas

Desde el punto de vista de la salud, el PETG es mucho más recomendable. Durante la impresión, desprende un mínimo olor y emite pocos compuestos orgánicos volátiles (VOC) y partículas.

El ABS, sin embargo, puede generar todo tipo de olores, desde suaves hasta intensos, y emite gran cantidad de partículas, lo cual puede resultar nocivo para la salud. Definitivamente, no deberías estar en la misma habitación que una impresora que esté creando piezas de ABS.

Posprocesamiento

El ABS destaca por su flexibilidad para el posprocesamiento. Tanto el PETG como el ABS pueden trabajarse con las típicas herramientas de metalistería, como herramientas y llaves de desbarbado, pero el ABS ofrece algunas ventajas adicionales.

En especial, resulta fácil de pintar y pegar. Por el contrario, estas tareas resultan casi imposibles con el PETG. Esto es especialmente relevante para aquellas piezas grandes a las que tengas previsto dar un acabado cosmético, ya que trabajar con PETG puede ser una tortura. En lo tocante al posprocesamiento, el ABS definitivamente gana la mano.

Higroscopicidad y almacenaje

El ABS es mucho más fácil de almacenar. El PETG es significativamente más higroscópico: absorbe fácilmente la humedad del ambiente. Esta humedad deteriora el propio material y puede estropear una bobina o filamento que estuviera en perfecto estado.

Por tanto, el ABS es muy menos sensible, y podemos simplemente almacenarlo en una estantería.

PETG ousts ABS in terms of strength (Source: Thomas Sanladerer via YouTube)

Dureza y duración

Tradicionalmente, el ABS ha sido el material por excelencia para aplicaciones que requerían dureza, pero el PETG ha llegado para hacerle la competencia en ese aspecto. Estas son las características de cada uno en términos de dureza y duración.

Dureza

Muchos usuarios han descubierto ya que el ABS resulta mucho menos resistente que el PETG, especialmente cuando las cargas van en la misma dirección que las líneas de las capas, ya que la adherencia de las capas en las impresiones de ABS es inferior.

Con la aparición de los nuevos materiales, la dureza del ABS en aplicaciones de impresión 3D ha pasado a ser un mero mito. En ese sentido, no hay motivo para elegir el ABS por delante del PETG. Si no nos crees, echa un vistazo a los resultados de las intensas pruebas de filamentos de Filaween realizadas por Thomas Sanladerer.

Resistencia ultravioleta

A la larga, el PETG responde mucho mejor a la exposición al sol. El efecto de la radiación ultravioleta sobre este material es mínimo. El ABS, por el contrario, se debilita significativamente.

Si buscas un material para su uso en el exterior, el PETG te ofrece una mayor duración.

Resistencia a la temperatura

El ABS muestra una ligera delantera en cuanto a la resistencia a la temperatura. Mientras que la mayoría de los PETG pueden soportar temperaturas de hasta unos 80 °C, el ABS puede llegar hasta los 100 °C. El margen es lo suficientemente pequeño como para que el PETG sea apto para la mayoría de las aplicaciones electrónicas, pero solo el ABS resista el agua hirviendo, lo cual resulta especialmente útil si vas a necesitar esterilizar tu impresión.

En términos de resistencia a la temperatura, claramente el ABS ofrece una ligera ventaja.

¿Cuál es más adecuado para ti?

Para la mayoría de usuarios, no existe un motivo determinante para elegir entre ABS y PETG. El PETG es más duro, más duradero y se imprime mejor. Además, está disponible en colores transparentes.

El ABS solo es imprescindible si necesitas que tu impresión resista temperaturas de 100 °C o que se pueda pintar y pegar. De lo contrario, resulta difícil que compense sus dificultades de impresión.

Esperamos que esta guía te ayude a diferencia entre ambos tipos de filamentos. Si necesitas ayuda para utilizar estos materiales, no dejes de consultar nuestras guías sobre cómo imprimir adecuadamente con PETG y ABS. Si quieres información acerca de otros materiales, consulta nuestra amplia guía de filamentos.

Original de Hironori Kondo

 Licencia: El texto del artículo «PETG vs. ABS: diferencias y características clave» de All3DP está bajo una licencia de Atribución 4.0 CC BY 4.0..

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